El conflicto que repunta en Colombia tras el acuerdo de paz de 2016 con la guerrilla Farc está causando graves problemas de malnutrición entre comunidades negras e indígenas del país, según un estudio de la ONG Médicos del Mundo y varias universidades difundido este viernes. "Las dinámicas que imponen los actores armados en esos territorios como el confinamiento o la disposición de minas antipersonales y artefactos explosivos, o simplemente el miedo, hacen que las personas pierdan la capacidad de procurar alimentos", como parte de una "estrategia de guerra", dijo a la AFP Nicolás Dotta, coordinador de la sección colombiana de Médicos del Mundo. La ONG, junto con la Universidad Nacional de Colombia y la Red de Universidades y Organizaciones Sociales en Salud para la Paz, entregaron el informe 'La salud en el conflicto colombiano' a la Comisión de la Verdad que indaga sobre los hechos más atroces del enfrentamiento interno. El estudio reseña la situación que han enfrentado los afrodescendientes e indígenas en Chocó, en la frontera con Panamá, así como la etnia Awá, en el departamento de Nariño, limítrofe con Ecuador, entre otras. Estas poblaciones lidian con la muerte, la discapacidad física y sicosocial y tienen "mayor riesgo para contraer enfermedades", además de afectaciones en su salud mental, señala. En Chocó, los choques entre guerrillas, paramilitares y agentes del Estado, debilitaron aún más el acceso a servicios como salud y empujaron al confinamiento a los pobladores. A la desnutrición crónica se sumaron brotes de malaria y tuberculosis que persisten en esta región selvática y aurífera, con un 89% de población negra e indígena. Hoy, "a pesar de la firma del acuerdo de paz", la violencia y el abandono hacen que se siga "vulnerando el derecho de las comunidades a la salud y a condiciones básicas como el acceso a los alimentos y al agua limpia", detalla el informe.
Narcotráfico, un flagelo sin fin
